Cocina masónica y Brindis
Un trabajo del H.·. Pepe Iglesias, en su libro "La cocina masónica"


A
cada Tenida masónica (reunión) le sigue su correspondiente ágape. Es el momento de distensión tras los trabajos, de felicitaciones y de comentarios más específicos sobre las Planchas presentadas. Se convierte también en un momento de unión entre el mundo profano y el masónico, con una simbiosis de praxis en todos los sentidos.

A la zona externa al templo, destinada a los ágapes, se le denomina "Pasos perdidos", y se convierte en una especie de segundo lugar de Tenida, donde los Hermanos pueden relajarse y entrar en profundidad en temas más mundanos.

La cocina ritual es el vehículo para hacer llegar a los comensales toda la energía positiva que le ha imprimido al plato el cocinero iniciado, quien a su vez tomó de las antiguas enseñanzas, toda la sabiduría y la magia que descubrieron a lo largo de miles de años sus anteriores maestros del gremio.

El ritual de cocina, prácticamente desconocido entre los profesionales occidentales, es un conjunto de normas que se han ido perfeccionando a lo largo de muchos siglos hasta lograr una forma perfecta, y a partir de ahí se conserva inmóvil como signo de identidad de una cultura superior.

Boquerones en vinagre, vieiras, lentejas y oca son algunos de los platos típicos de la cocina masónica española.

Existen varias publicaciones en referencia a la cocina masónica.

Brindis masónicos

Léxico
Brindis obligatorio
Brindis libres
Brindis retejador
Brindis fúnebre


Como es lógico toda comida ceremonial se celebra con un objetivo fundamental, por lo que en el momento culminante del acto, todos los asistentes, siguiendo las pautas marcadas por el sacerdote o el director del acontecimiento, en nuestro caso el Venerable Maestro de la logia convocante, han de brindar en señal de júbilo y agradecimiento ante aquellas fuerzas a quienes se les ofrece el sacrificio, momento en que debe observarse un absoluto silencio, y realizarse según el más estricto ritual, ya que es en sí el momento más solemne de toda la liturgia de la mesa.


Es importante diferenciar si el banquete es blanco o por el contrario se trata de una Tenida de Mesa, en cuyo caso durante toda la ceremonia en que la sala deberá estar a cubierto, los HH:. guardarán silencio, sólo se escucharán las palabras propias de los trabajos y sólo se realizarán los actos de comer, beber o fumar, cuando el V:. M:. indique que se puede pasar a Recreación, según lo ordena el ritual.

Sin embargo, tanto en los banquetes rituales como en los blancos, los brindis no han de ser nunca de carácter profano, ya que en ambos casos nuestros ágapes tienen un sentido sagrado, ofrecido al Conocimiento y a la Luz entregada a un neófito, o cualquier otra manifestación que se esté concelebrando. Por tanto, en los banquetes blancos además de observarse cierta disciplina (a pesar de estar en el mundo profano y de contar con comensales no iniciados en el Arte Real, un ágape masónico no debe nunca caer en las ordinarieces y procacidades que suelen rodear estos actos populares) el momento de los Brindis es sagrado, y así debemos explicárselo a los invitados profanos, para que se comporten con el debido respeto.

La palabra deberá circular de forma ordenada, y aquellos HH:. que se encuentren junto a profanos, deberán disimulada y respetuosamente, indicarles algunas de las reglas preceptivas que regulan nuestras conductas (por ejemplo guardar silencio cuando otro hermano habla, no entablar discusiones políticas ni religiosas, no repetir más de tres veces una misma idea o punto de vista para intentar mantener a ultranza su postura personal, etc.)

Existen tantas formas de pronunciar un brindis como ceremoniales de mesa o ritos existan, aquí simplemente vamos explicar algunas pautas sobre las que cada logia deberá elaborar su propia liturgia.

Teóricamente, y para ser absolutamente fieles a la tradición, se deberían cantar los poemas de Anderson y del duque de Warton, incluidos en “Las Constituciones”, pero honestamente lo cierto es que apenas ninguna logia evocaría tan extensa letanía. Son muy útiles para entresacar algunas estrofas, que leídas en el momento apropiado, pueden resultar sumamente idóneas.

Léxico
Curiosamente el brindis más conocido y que nos ha llegado de forma más completa es una variante establecida en las logias militares, que no tiene apenas sentido fuera de ellas, ni se ajusta concretamente a ninguna obediencia, puesto que la ejecutan del mismo modo en el rito escocés que en el francés, lo que prueba que cada logia es soberana para establecer sus propias normas.

Dentro del propio ritual del brindis existe también la propia forma del vocabulario utilizado, y así, en el anteriormente citado, se usan términos bélicos.

Su popularidad se debe únicamente a que hubo muchos militares ingleses y napoleónicos que fundaron logias en España, y de ahí que su ceremonial se mantuviese con posterioridad a su retirada.

He aquí algunas de sus voces y su significado:
Agua : pólvora floja o blanca
Bandejas : terraplenes
Bebidas : pólvora
Beber : disparar un cañón, hacer fuego o disparar una salva
Botellas : barricas o pipas
Café : pólvora negra
Cava o cerveza : pólvora amarilla

También se suelen utilizar vocablos de la construcción en sustitución de los reales, lo cual es bastante más defendible que la jerga anterior. Las voces más comunes son:
Azúcar : yeso
Cucharas : paletas o llanas
Pan : piedra bruta
Pimienta : cemento
Platos : tejas
Sal : arena
Sillas : sillares
Trinchar : desbastar

Lo más importante de los brindis es su sentido espiritual, el contenido esotérico de los mismos que sintetiza la función del ágape, independientemente de la forma que se utilice, y así, vamos a ver bajo qué prismas se deben enfocar y bajo qué pautas cada taller debe trabajar en su elaboración.

Brindis obligatorios

Se llama brindis obligatorio a las palabras que de forma ritual se deben pronunciar en todo ágape. Es una forma de distinguirlas del resto que se pronuncian en función del motivo del banquete, aunque esta fórmula pueda variar según los criterios de la Obediencia.
Siempre son siete y pronunciados por el Venerable.
Como ya hemos explicado su significado será absolutamente masónico y condensará el espíritu que convoca el propio ágape.
Antes de pronunciar los brindis, el V:. M:. advertirá a los hermanos de que se va a proceder al ritual, y poniéndose en pie, dirá en voz alta: "¡Hermanos, llenad los vasos! (pausa) ¡Hermanos, en pie para los siete brindis!", entonces pronunciará la fórmula elegida bebiendo un sorbo de vino a cada pronunciamiento.

Como ejemplo, he aquí la fórmula abreviada del brindis a los Astros:
Al Sol, rey del Universo y de la naturaleza, a quien se debe toda fecundidad.
A la Luna, que alumbra los sueños y los más ocultos misterios.
A Marte, que rige los consejos y debates.
A Mercurio, dios de la vigilancia, que anuncia la apertura y clausura de los trabajos, y recorre el cielo, la tierra y los infiernos.
A Júpiter, dios de la hospitalidad.
A Venus, diosa de la generación, que crea y produce.
A Saturno, dios de los periodos y del tiempo, representante de la igualdad entre los hombres.

Brindis libres

Cada logia establece sus propios brindis, que pueden ser creados por ellos mismos, o bien adoptado de otra. En el caso de los brindis libres, la diversidad de temas y formas puede ser aún mayor, ya que ni la extensión ni el número están predeterminados.

Una costumbre muy usada en Francia es que el V:.M:. conceda la palabra a algún hermano que previamente se lo haya solicitado, y así se puede establecer una ronda de brindis relacionados con el motivo del ágape o de agradecimientos mutuos entre HH:.

También es habitual dedicar un brindis a algún invitado honorífico que asista al ágape, o bien a alguna logia con quien se tenga alguna relación que la vincule al acto que se está celebrando. Así, es frecuente en banquetes blancos en los que se reúnen varias logias para celebrar conjuntamente la Fiesta del trigo en el San Juan de verano, que los distintos Venerables se entrecrucen abundantes brindis de agradecimiento por las posibles colaboraciones desarrolladas a lo largo del curso que se cierra. Durante estos brindis libres dedicados a algún hermano presente, éste deberá permanecer en pie y al orden, durante el tiempo que sea homenajeado, y tras ejecutar la libación, deberá limitarse a agradecer el acto mediante la batería del grado en que esté celebrándose el ágape. Si se dedica a una logia, todos los hermanos presentes que pertenezcan a ella deberán ponerse en pie y al orden, y al terminar la libación, ejecutarán a su vez la batería de júbilo perteneciente al grado, generalmente siempre el primero.

Hay que advertir que no conviene extenderse demasiado con estos actos, ya que cada brindis lleva consigo uno o tres tragos de vino, y el ágape puede terminar más animado de lo aconsejable.

Brindis del retejador

Terminados los brindis de ritual y los libres, se puede realizar este último, que de algún modo reproduce la Cadena de Unión de las tenidas y, que en caso de estar a cubierto se puede ejecutar formando ésta.


Se tiene que llevar a cabo en absoluto silencio, con todos los hermanos y profanos sentados, salvo el H:. Guarda Templo, que se pondrá en pie y se colocará detrás del Venerable, descansando su mano derecha sobre el hombro izquierdo de éste, y colocando su brazo izquierdo en escuadra con la copa en la mano. Pedirá un minuto de recogimiento para recordar a los HH:. que están lejos, y a los que sufren.

En tenida fúnebre

Las tenidas fúnebres tienen su propia liturgia que se mantiene bastante íntegra y es lo bastante extensa como para no poder ser reproducida aquí, sin embargo hay un brindis que se debe pronunciar antes, o en lugar, del llamado del Retejador:
Por aquellos hermanos que están a punto de enfrentarse
a lo que los profanos llaman muerte y nosotros la última iniciación,
para que en ese trance no les falte el consuelo de la masonería,
el recuerdo de las horas felices trabajando entre columnas junto a sus hermanos,
y el amor de los suyos
¡Por ellos!


Pepe Iglesias.
Enciclopedia de Gastronomía.


  
 
Si el ritual está presente en la selección de los ingredientes, la disposición de los platos y los brindis, también lo está a la hora de cocinar.
 
 
   
    Respetable Logia Constante Alona. Alicante. España.