Nacido en Alicante (1895) en el seno de una familia republicana de clase
media. Desde 1912 participó en la reorganización del Partido Republicano
alicantino, fundando un año después en compañía de un grupo de amigos el
periódico El Luchador. Desterrado a Valencia en 1916 colabora como
periodista con los también masones Vicente Blasco Ibáñez, Vicente Marco
Miranda y Marcelino Domingo. Fue en 1922 cuando fue iniciado en la Logia
Federación Valentina con el simbólico Gorki, alcanzando años después el
grado 33º.
Exiliado en Paris en 1923, Blasco Ibáñez y Unamuno confían en él más que en
ninguna otra persona coordinando sus acciones contra la monarquía. En
compañía de E. Ortega y Gasset y de Juan Durá funda España con Honra,
escribiendo también en los principales periódicos nacionales: El Liberal, La Voz,
El Heraldo, El Sol, La Vanguardia, La Publicidad o Las Provincias.
En esta etapa mantiene su afiliación masónica en Valencia y forma parte de la
Resp.·. Log.·. Plus Ultra nº 452 de Paris (GLDF), lugar de encuentro de masones
españoles en el exilio.
Al instaurarse la República, la proclama en Alicante haciéndose cargo del
Gobierno Civil de la provincia, puesto que desempeñará en Barcelona durante
el verano de 1931.
Fue nombrado por Azaña Subsecretario de Gobernación y Presidente de la Comisión
de Transferencias del Estatuto de Cataluña.
En el segundo bienio, por ser intimo colaborador de Azaña, en mayo de 1936 ocupó
la Subsecretaría de Presidencia, desde la que contempló la sublevación
militar de 1936.
Desde noviembre de 1936 a mayo de 1937, ocupó la cartera de Propaganda.
Desde mayo de 1937 a abril de 1938 ocupó la Subsecretaría de
Estado, acompañando en numerosas ocasiones a Negrín en la Sociedad de
Naciones. Sigue durante este tiempo su actividad también en las Logias
madrileñas sin dejar su afiliación en la Logia federación Valentina.
Al acabar la guerra, marchó a París participando en las tareas de auxilio a
los refugiados, siendo fundador de la Resp.·. Log.·. Hispania (GODF) de la que fue su
primer Orador.
Poco antes de la ocupación alemana, Esplá marchó a Buenos Aires, de donde
volvió a partir para México reclamada su presencia por José Giral e Indalecio Prieto
para ayudarles a adminitrar los fondos de la JARE.
Durante los años cincuenta y sesenta alternó sus trabajos como traductor en
las Naciones Unidas con el activismo político, manteniendo contactos con
antifranquistas del interior como Francisco Bustelo o Enrique Tierno. Es en
esta época Gran Secretario del Gran Oriente Español en el Exilio.
Murió en México en 1971, tras una depresión que duró cinco años.