A L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·. Y A L.·. P.·. D.·. L.·. H.·.
Una de las grandes cuestiones cuando se pregunta sobre la Masonería y los masones en la España contemporánea es su relevancia e influencia en los procesos históricos de nuestro país. No cabe duda que los masones intervinieron en la evolución de la España que va desde la mitad del siglo XIX hasta el final de la guerra civil y su exilio, si bien la influencia de la Masonería como institución no fue más allá de posiciones éticas como la abolición de la esclavitud, o políticas como la profundización en la democracia, o más directamente en posicionamientos partidistas, estos en momentos muy limitados, como el apoyo al Gobierno de la II República, y por proyección al Frente Popular, a partir de 1936.
La realidad es que el calado y volumen de las intervenciones en la sociedad de la Masonería española como institución no es grande, pero no deja de ser cierto que en general, los masones españoles se caracterizaron por ser dinamizadores políticos, culturales e intelectuales, pues no es baladí la presencia en la institución masónica de políticos de la altura de Sagasta, Martínez Barrio - en nuestra provincia Eleuterio Maissonave -, de personajes de nuestra cultura como Antonio Machado, Blasco Ibáñez o Joaquín Sorolla; o de científicos e intelectuales como Ramón y Cajal u Ortega y Gasset.
Estas grandes figuras históricas dan garantía de la talla y calidad humana de la Masonería española, pero no deja de ser impotante el papel que generalmente tenían los masones como referentes en su comunidad allá por donde se establecían las logias. Sirva en esta caso como paradigma la ciudad de Elda, donde la masonería tuvo una notable actividad durante dos importantes periodos.
Los masones eldenses del XIX: La Logia Fidelísima
El primer taller masónico eldense vió la luz en 1886, con el levantamiento de columnas - como se conoce la fundación de una nueva logia en el argot masónico - el 4 de Abril de la Logia Fidelisima nº355 en el seno del Gran Oriente de España, tal y como figura en las circulares enviadas informando del acontecimiento a las Logias Alona y Constante Alona de Alicante (1) .
Aparecen como fundadores de aquella primera logia eldense nueve miembros de la burguesía progresista local, siendo su primer Venerable Maestro - presidente - de la Logia el propietario Pablo Guarinos Guarinos. Los cargos fundacionales de la Logia fueron los siguientes, a los que adjuntamos sus nombres simbólicos:
Venerable Maestro: Pablo Guarinos Guarinos, Abraham 1º Vigilante: Juan José Jebrer Samper, Plutón 2º Vigilante: José Linares Amat, César Orador: Miguel Vidal, Hipócrates Secretario: Blas Vera, Cicerón Tesorero: Rafael Romero, Utrilles
Fueron también fundadores de la Logia el propietario Antonio Porta, Prim y el industrial Gaspar Pérez, Castelar.
La vinculación con el liberalismo canovista de algunos de ellos se hizo patente en la política local, al haber sido Juan José Jebrer Samper alcalde de Elda durante el periodo de la restauración y a su vez Pablo Guarinos Secretario del Ayuntamiento. Eran miembros de la burguesía eldense de la época los propietarios José Linares y Antonio Porta, el comerciante Blas Vera y el médico local Miguel Vidal. Es importante mencionar la repercusión que tuvieron en el desarrollo industrial eldense Gaspar Pérez y sobre todo Rafael Romero Utrilles, pionero de la industria del calzado.
Contemporánea a la Logia Fidelísima fue la logia Consuelo nº128 de Petrer, también en el seno del GOE, fundada cuatro años antes por siete petrelenses entre los que destacan el propietario José Doroteo Payá Pelayo, el administrador y comerciante Román Payá Soria Noé, el médico Luís Gonzaga Cavero Benjamín y el comerciante barcelonés Francisco Ponti Carlomagno.
No tenemos constancia de la finalización de actividades de ambas logias, suponemos que desaparecerían durante la crisis de la década de los noventa en la que se sumió la masonería española tanto por la división y el clima de enfrentamiento entre diferentes organizaciones masónicas como probablemente por el mal endémico que provocó esta situación, el absentismo y el impago de cuotas.
s. XX: La Logia Amor de Elda
Durante el siglo XX vuelve la Masonería a Elda de la mano de la Logia Amor nº9, fundada en Septiembre de 1927, con la autorización previa de la Logia Numancia nº3 de Alicante, de la cual eran miembros activos los siete masones fundadores del taller masónico eldense. En un escrito a la Comisión Permanente de la Gran Logia Regional de Levante, fechada en Elda el 7 de Octubre de 1927, comunicaban su establecimiento provisional, la realización de tenidas preparatorias y enviaron el juramento de adhesión a la Constitución, Estatutos y Reglamentos del Gran Oriente Español. Los cargos de la Logia fueron elegidos, de forma interina, del siguiente modo:
Venerable Maestro: José Tomás Sánchez, Pestazzoli Primer Vigilante: Cándido Amat Casáñez, Progreso Segundo Vigilante: Joaquín Porta Rausa, Actividad Orador: José Verdú Cuenca, Pascal Secretario: Angel Vera Coronel, Plutarco Experto: José Capilla Beltrán, Platón Tesorero: Genaro Vera Coronel, Estrella
Según un informe secreto de la Delegación Nacional de Servicios Especiales - Secretaría particular del Jefe del Estado, fechado en Salamanca en Diciembre de 1937, la correspondencia de esta Logia en Elda se remitía a Angel Vera Coronel, oficial de correos, o también al médico Luis Nieto García, con domicilio en la calle Fermín Galán número 53, si bien la Logia tenía su sede y realizaba sus tenidas masónicas en la calle San José de Elda.
Entre la correspondencia de la Logia en el Archivo Histórico Nacional de Salamanca existe una carta con fecha 7 de diciembre de 1935 solicitando al Gran Secretario del GOE, Ambrosio Ristori, un encargo de libros de las obras ¿Con quién? De Julio Mangada (2) y De la Moral de Gazol y Corti.
Por el número de sus componentes entre 1930 y 1936 (que osciló entre los 40 y 44 obreros), debió tener una actividad bastante notable. Hay constancia de la participación activa en las Grandes Asambleas del Gran Oriente de España de este taller eldense. En febrero de 1934 asistió a la Gran Asamblea del GOE Angel Vera Coronel y posteriormente, en 1935 asistió José Verdú Cuenca (3), profesor y propietario del centro de enseñanza que lleva su nombre, representando a la Gran Logia Simbólica Regional de Levante en la que participó como Guardatemplo Interior. También asistió al Gran Consejo General Simbólico del GOE en este mismo año participando como Gran Maestro de Ceremonias. Si tenemos en cuenta que el número de oficiales que llevan a cabo un ritual masónico es de once y que asistía un representante de cada Logia española, es decir, más de un centenar de Logias, la participación de José Verdú en dichos actos fue de notable relevancia.
Existe una carta (4) fechada el 4 de Abril de 1936 de José Verdú Cuenca dirigida a Ambrosio Ristori con membrete de la Academia Verdú, disculpando su falta de asistencia al anterior pleno a la fecha mencionada del Gran Consejo Simbólico del Gran Consejo Simbólico al no recibir por parte del gran Secretario de la Gran Logia Simbólica Regional de Levante, el Sr. Campos, la convocatoria para dicho pleno. En esta misma carta hace mención a su desagrado a las posiciones de los masones catalanes, probablemente a sus posiciones federalistas de la Gran Logia Catalano-Balear del Gran Oriente de España.
Cabe a destacar también en la Logia Amor a su principal figura política, Angel Vera Coronel. El que fuera fundador del Comité Republicano de Elda durante el bienio republicano-socialista ocupó los gobiernos civiles de Cáceres y Cádiz. Miembro de Izquierda republicana, después de la victoria del Frente Popular fue nombrado gobernador civil de Zaragoza, cargo que ocupaba en el momento de producirse el Alzamiento Nacional. Después de su detención estuvo un año en prisión y fue fusilado en julio de 1937 en Pedrola (Zaragoza). Su caso es atípico, ya que parece ser que no estableció contacto con los talleres instalados en la capital aragonesa en los dos meses que permaneció en Zaragoza, especialmente en la Logia Constancia nº6, o al menos no han aparecido datos sobre el tema.
Como decimos la Logia Amor llegó a tener la destacable cantidad de 44 obreros en una localidad como Elda, donde en la década de los 30 habían algo más de 13.000 habitantes, entre los que formaron parte de este taller eldense (se añade algunos de los nombres simbólicos usados por ellos en la logia) los industriales Elías Jover Sánchez Sencillo, Emérito Maestre, Emiliano Vera, José María Pérez Gamales Sócrates, José María Pérez Gras Linares Rivas, José María Gil Esteve, el profesor Francisco Verdú Cuenca, el constructor Segismundo Falcó Pablo Iglesias, el empresario de transportes de "El Despacho Central" Manuel González, el representante Sebastián Rosas del Bosque Elda y el procurador de los tribunaes Tomás Guarinos Mestre Newton. La mayoría de los masones eldenses fueron represaliados durante el franquismo y pasaron por los tribunales de represión del comunismo y la masonería.
Los miembros de la Logia Amor mantenían estrecha relación con las logias de la capital de la provincia y con los grados filosóficos de la Masonería, habiendo constancia de la elevación al 4º grado (Maestro Secreto) en el Capítulo Lucentino de Alicante de los masones Angel Vera Coronel y José Verdú Cuenca.
Rafael Luis García Meseguer
R.·. L.·. Constante Alona
(1) AHNS. Expediente Logia Fidelísima
(2) Mangada Rosernon, Julio (1877-1946): Militar. Abogado defensor en el Consejo de Guerra de la "Semana Trágica" (1909). Conocido como republicano, masón, nudista, teósofo y vegetariano. Separado del ejército se unió a él en el levantamiento del 36 para detener el avance nacionalista hacia Madrid.
(3) AHNS. Expediente de José Verdú Cuenca
(4) Idem (3)
Bibliografía consultada:
Sampedro Ramo, Vicent: "La Maçonería Valenciana i les Lògies accidentals durant la Guerra Civil". Generalitat Valenciana. Consell Valenciá de Cultura. Serie Minor. Historia.