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La Logia Constante Alona otorgó a Segundo García López el III Premio Franklin Albricias, por su labor lo largo de su vida profesional como Catedrático de Dibujo y como Director del IES Miguel Hernández de Alicante.

 

La Logia Constante Alona de Alicante, de acuerdo con sus principios de búsqueda de la verdad, defensa de los valores de la libertad, igualdad y fraternidad, del librepensamiento y del progreso material y moral de la humanidad, pretende cada año conceder el Premio Franklin Albricias a aquella persona o institución que en el campo de la Educación se haya hecho acreedora del mismo, por los méritos y valores que a lo largo de su vida y de su ejercicio profesional ha desarrollado.

El Jurado de los premios Franklin Albricias considera que Segundo García López a lo largo de su vida profesional como Catedrático de Dibujo y como Director del IES Miguel Hernández de Alicante entre los años contribuyó de forma fundamental a formar a generaciones de alicantinas y alicantinos y a fomentar un modelo de instituto de enseñanza media que, rompiendo con el modelo autoritario de la Dictadura, recuperara los valores democráticos heredados de la República.

Especial valor hay que conceder a su decisión valiente, innovadora y coherente con su concepción de la educación, de implantar un modelo de coeducación en el Instituto Miguel Hernández de Alicante eliminando, no sólo las barreras físicas que separaban a chicos de chicas, sino también cualquier forma de discriminación y segregación entre los estudiantes.

Hoy, que asistimos en pleno siglo XXI a situaciones en el mundo de la educación, más propias de la época oscura de la dictadura, en las que organizaciones muy ligadas a idearios religiosos vuelven al modelo retrógrado y segregador de separar a chicos y chicas, modelo superado y rechazado por las corrientes pedagógicas más avanzadas, cobra especial relevancia y mérito la decisión de Segundo García que siempre fue por delante de su tiempo en cuestiones de Educación.

Pero sin duda alguna Segundo García fue un icono de compromiso por la educación en valores en su tiempo. Se dice que la adolescencia es el momento donde verdaderamente abrimos los ojos a la vida en sociedad, donde buscamos nuestro lugar entre nuestros iguales. Al final de la dictadura y durante los primeros años de la Transición Democrática muchos adolescentes reclamaban la Libertad pedían sus mayores. Lejos de ser el IES Miguel Hernández, el entonces Instituto Femenino de Alicante, parte del aparato de estado, represor de la expresión de aquellos adolescentes, Segundo García convirtió su Instituto en un espacio de Democracia, la Academia volvía a ser un lugar donde aprender a disfrutar de la Libertad. Y no solo para aquellos adolescentes de aquel centro que fue vanguardia de reivindicaciones, sino también para sus profesores, muchos de ellos en situación de desigualdad y con unas condiciones de trabajo deplorables, comprometiéndose Segundo García con ellos y llevando hasta el límite sus cuotas de participación en el centro. Eran los PNNes, una situación denigrante que exigía el reconocimiento de la dignidad de aquellos profesionales de la educación.

El nuevo nombre del centro, elegido de forma democrática en aquellos tiempos de transición, Miguel Hernández, ahora que es año Hernandiano, nos permite también hacer a través de esta edición del Premio Franklin Albricias, un homenaje al poeta de la Libertad, la utopía que sin ninguna duda movía y mueve hasta hoy a Segundo García.

Catedrático de Dibujo y artista plástico reconocido que todavía hoy mantiene su actividad creativa, fue posteriormente Director del Museo de Arte Contemporáneo de la Asegurada de Alicante.

Por todos estos méritos y por toda una vida dedicada íntegramente a la formación de generaciones de adolescentes en los valores de la Libertad y la Igualdad, el Jurado quiere reconocer esa ingente labor proponiendo por unanimidad conceder el III Premio Franklin Albricias a Segundo García López.

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La peor noticia que puede recibir una nación es que los hijos tengan una preparación más deficiente que los padres, porque es prueba de una degeneración sin paliativos.

Respetable Logia Constante Alona. Alicante. España.